Las Jornadas entregaron contenidos que dan cuenta de la necesidad de "Resignificar la Participación Ciudadana a nivel municipal comunal" con el fin último de mejorar la calidad de vida de las personas, rescatando el valor de construir un interés público y bien común.
El Programa Ciudadanía y Gestión Pública de la Universidad de Los Lagos, en su planteamiento metodológico para animar la reflexión y debate proporcionó elementos para responder a las siguientes interrogantes:
El programa de la jornada también contempló la presentación de experiencias reales de participación ciudadana impulsadas por los propios municipios, entre las cuales se destacaron:
EXPUSO: Luis Mella, Alcalde, Municipalidad de Quillota, Región de Valparaíso
La participación ciudadana tiene una dimensión Ética y otra Estratégica. El redimensionamiento, modernización, dinamismo y complejidad de la gestión y las políticas de públicas implica un cambio de paradigma en el papel que deben desempeñar los Municipios chilenos en el desarrollo de la comuna y satisfacción ciudadana. Una manera de enfrentarlo, es adoptando una concepción Ética en la Gestión Pública local, lo que significa ser garante de los derechos ciudadanos a través del reconocimiento de éstos como actores claves y protagonistas de su desarrollo, pero también un animador para la construcción del interés común, en donde las personas asuman los deberes, costos y desafíos que implica vivir en comunidad.
La dimensión Estratégica, se refiere a los beneficios en términos de eficiencia y modernización de la Gestión Pública, y mejoramiento continuo de las acciones y políticas del municipio. Las experiencias exitosas y sustentables se caracterizan por la voluntad de las autoridades electas en adoptar modelos de gestión participativa en el frente interno (organización municipal) así como en la ejecución y aplicación de programas públicos sectoriales y/o territoriales.
Al Incorporar la Participación ciudadana en el discurso y gestión del Municipio se eleva la "Rentabilidad Humana" logrando apoyo y satisfacción de la ciudadanía. En el largo plazo se disminuyen los costos de operación ya que la propia comunidad aporta recursos humanos, físicos y materiales en la ejecución de programas de desarrollo local.
En el mediano plazo, se pueden constatar mejores niveles de cohesión social y autonomía municipal, transformando a los municipios en Instituciones Públicas valoradas como Gobierno local.
Refuerza la democracia representativa, mejorando los niveles de comunicación y revelación de preferencias ciudadanas más allá de los procesos eleccionarios. Potencia las capacidades retóricas y de persuasión en los actores políticos, estableciendo una reciprocidad en la solución de los problemas en conjunto con las personas.
El ejercicio de prácticas participativas en la gestión pública contribuye entonces a transparentar las acciones y resultados de la actuación de Alcaldes, concejales directivos, profesionales y Técnicos del municipio quienes en el cumplimiento de sus labores deben tomar decisiones de interés público que afectan, para bien o para mal, la vida cotidiana de las personas. PRENSA SUBDERE - MINISTERIO DEL INTERIOR. 220808.
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