Para mí, este día es un día realmente importante, la Presidenta nos anunció en la mañana un conjunto de medidas que hacen cristalizar y poner en ruta un proyecto por el cual hemos trabajado juntos largamente la Subsecretaría de Desarrollo Regional y la Asociación Chilena de Municipalidades: la anhelada reforma municipal.
Hemos discutido en reuniones de trabajo, en el Parlamento, conversando con los alcaldes tantas veces en mi oficina, visitando las comunas, qué es una reforma. Si acaso una medida más o una medida menos, un aporte extraordinario al Fondo Común, una mejora a la Ley de Subvenciones, un esfuerzo gigantesco en aportar recursos, como fueron los anuncios del 21 de mayo del 2007, constituye o no constituye reforma. En particular, esta es una discusión que yo sostengo con mi amigo Angel Bozán, el próximo presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades.
Y lo cierto es que el proceso de reforma comenzó en nuestra gestión con la concepción y la convicción de que había algo en la estructura y el diseño de la organización municipal que era necesario cambiar y corregir.
Siempre he dicho y seguiré diciendo que la reforma no es UN acto, no es UNA ley no es UN momento, es un proceso. Tampoco podemos decir, porque sería complaciente y un poco escamotear la envergadura de la tarea, que es un proceso y por lo tanto vamos dando pasitos, avanzando un poquito y tratando de resolver, no es así.
Tanto no es UN acto o un proyecto de ley, como tampoco es un conjunto de innovaciones, modificaciones y progresos, chiquititos, especiales, un piloto aquí, una comuna que destaca allá y va sumando y va sumando.
Hay momentos en la vida, en la política, hay hitos que corresponde capturar y recordar como momento trascendente en nuestra historia, en nuestros proyectos, en nuestro desafío, en la manera que miramos el futuro. Y yo considero que el día de hoy es un momento para capturar y recordar porque es trascendente en la historia de la reforma municipal de este principio de siglo XXI y quiero decirles por qué:
Una reforma tiene sentido llamarla `reforma' si cambia en algo estructural la lógica de comportamiento de aquello que está reformando y nosotros -así lo anunció la Presidenta de la República hace algunas horas- estamos rediseñando el sistema de financiamiento municipal. En el conjunto de los anuncios quizás pasó desapercibido, por lo que quiero insistir para que lo guardemos y atesoremos en la memoria, especialmente la Asociación presidida por el alcalde Quintero, también en las luchas que llevó adelante el alcalde Arraigada en los años 2006-2007, y es lo siguiente.
Nosotros consideramos que el Fondo Común Municipal, tal cual como estaba concebido, como un fondo redistributivo al cual concurría cada uno de los municipios no era suficiente, que ese mecanismo de ajuste horizontal entre municipios no era suficiente. Entonces se agregaron, en primer lugar, por Ley de Presupuesto de la Nación (esto viene del gobierno del presidente Lagos), aportes por 6.000 millones de pesos como aporte nacional fiscal para contribuir a hacer más grande el fondo. En ese momento nos parecieron importantes recursos, pero pronto fueron muy pocos esos recursos y lo que hemos hecho en estos años es aumentar el aporte fiscal al Fondo Común Municipal, primero a 13 mil millones y luego a 20 mil millones y yo tengo una enorme confianza de que esta señal que se dio este año se va a repetir para el próximo y espero que quede instalado como un mecanismo permanente de aporte nacional fiscal, lo que se llama "equilibrio vertical", de arriba para abajo, para complementar los aportes horizontales que hacen ustedes, de modo de perfeccionar el instrumento Fondo Común Municipal. Eso es una reforma, eso es un cambio de concepto.
Segundo cambio de concepto sobre el mismo Fondo: este es un fondo solidario redistributivo, pero a nuestro sistema, queridos alcaldes y concejales, le hacía falta y notablemente, un componente compensatorio, porque la heterogeneidad y la desigualdad entre nuestras comunas es muy grande, por las propias características de nuestro territorio. Es cosa de ver este país para saber que hay comunas que jamás van a ser solventes financieramente por sus propios medios, que van a ser siempre dependientes del aporte, ya sea del Estado o de otras comunas y que requieren, por esa condición, un trato especial. Nosotros decimos: tratemos de manera diferente, dejemos volar, más autonomía, más capacidades, más emprendimiento para las comunas que pueden embarcarse en esos procesos y al mismo tiempo, protección, acompañamiento, ayuda, refuerzo, a las comunas que por su condición de precariedad, de ruralidad, de lejanía, etc., requieren esos apoyos.
Lo comenzamos el año 2007, cuando instalamos el FRIL, Fondo Regional de Inversión Local, que significa poner en el fondo regional una cantidad de recursos dirigida para inversión especialmente a las comunas con menos recursos propios de inversión o de ingresos propios permanentes. De esa manera estamos estableciendo distinciones para las comunas que requieren más protección.
Un tercera diferencia estructural, por eso que me atrevo a hablar de reforma, es que estamos instalando recursos compensatorios de aquello que el Estado no da o no en suficiente medida cuando le pide al municipio ser socios en un proyecto, para usar el concepto del alcalde Rabindranath Quintero. Cuando viene cualquiera de los servicios públicos y les dice a ustedes: hagamos un programa de desarrollo local, de prevención de drogas o de asistencia para adultos mayores, niños, mujeres jefas de hogar, son muchas las iniciativas de la política social que descansan sobre la gestión local y se realizan en las comunas. Y como ustedes saben, muchas veces -bien lo señalaba la ministra Quintana- hay aporte del Estado pero ese aporte no es suficiente.
Se les está trayendo propuestas para trabajar con ustedes con recursos, pero se supone que ustedes también van a poner recursos. Hay municipios que perfectamente lo pueden hacer y que reciben con los brazos abiertos la asistencia técnica, la prioridad política o la sugerencia que hace, por ejemplo, un SERNAM para trabajar con mujeres agredidas o con jefas de hogar o con mujeres temporeras, pero hay otros municipios que aún queriendo, aún estimando que sería una prioridad interesante en su comuna, no pueden hacerlo, porque no pueden concurrir con recursos propios para pagar profesionales, instalar infraestructura, pagar la tinta de la impresora, para gastos chicos, medianos y grandes. Entonces, nosotros estamos proponiendo un aporte municipal para el desarrollo de programas públicos y sociales en las comunas, un "costo de agenciamiento" y en aquellas comunas que los recursos no permitan a sus autoridades apoyarlos, el Estado no va a pedirles a las comunas que pongan plata cuando no la tienen. De modo que ese es un anuncio que también hizo esta mañana la Presidenta, el costo de agenciamiento va a ir con cargo al Estado cuando el municipio no esté en condiciones de pagarlo.
Nuevamente, queridos alcaldes, queridos concejales, esto es un cambio en la manera de pensar la responsabilidad del Estado con las administraciones locales.
Un segundo punto crucial de la reforma, lo he señalado cada vez que me ha tocado dialogar en encuentros de alcaldes, de concejales y de funcionarios municipales, es el tan anhelado proyecto 121 que permitirá modificar las plantas, contratar a los profesionales que se requieren, adecuar la organización municipal a los desafíos del año 2008 (porque funciona ahora con desafíos de los años 90), contratar los agentes de control por ejemplo, que le den tranquilidad a los alcaldes de que están tomando todas las medidas administrativas de acuerdo a lo que señala la ley, poder dar el examen de calidad y de eficiencia que hoy día requiere una administración moderna y entiendo por calidad y eficiencia la probidad, la transparencia, la cercanía y la información oportuna hacia la ciudadanía.
El proyecto 121 es una iniciativa que hemos desarrollado, discutido, conversado hace muchísimos años (once me dicen quienes han estado en este proyecto antes que yo). A mí me ha tocado liderar esta conversación en la Comisión de Gobierno Interior del Senado, con la cual hemos tenido un trabajo intenso, a veces grato, otras auspicioso, otras áspero. No ha sido fácil llevar adelante este proyecto. Nos han planteado peticiones, recomendaciones y sugerencias. El gobierno de la presidenta Bachelet ha acogido una cantidad importante de las observaciones que hemos recibido. Los alcaldes de todos los colores políticos nos han acompañado a dialogar sobre estos temas al Congreso, tanto en Santiago como en Valparaíso.
La expresión de nuestra voluntad y nuestro compromiso con la importancia de este proyecto es la cifra que compromete el gobierno, señalada en el proyecto de ley, esto no es un acuerdo de palabra, de instalar un mecanismo que entrega a los municipios 21.000 millones de pesos por año por seis años para que puedan modificar sus estructuras profesionales. Repito: veintiún mil millones por año por seis años para que puedan llevar adelante la promesa de este famoso 121 cuando dice: "un municipio debe tener 1 Dideco, 1 Director de Obras, 1 Secplac, 1 Director de Control, etc.", y que pueda -aquel que no la tiene- acercarse a este diseño que está propuesto en el propio proyecto de ley, la organización sugerida para municipios de menos de 50.000 habitantes y para municipios de más de 50.000 habitantes. Sabemos que las organizaciones municipales tienen no más de un 20% promedio de profesionales y sabemos que para cumplir mínimamente lo que ustedes quieren ser, lo que el país quiere que sean, lo que los ciudadanos de Chile necesitan, se requiere, en promedio, un 30% de profesionales en las organizaciones municipales.
Es cierto lo que decía el alcalde Quintero: hace 30 años la organización municipal era tan distinta de la organización actual. Hoy día se les pide proacción, emprendimiento, desarrollo económico, empleo, seguridad ciudadana, además de aseo, áreas verdes, pavimentación; se les pide respuesta a la catástrofe pero al mismo tiempo se les pide planificar el desarrollo; se les pide administrar la complejidad de la ciudad, se les pide participar en un debate sobre transporte público, se les pide enfrentar la emergencia que se vivió en Chaitén. Con qué recursos humanos, profesionales, técnicos y administrativos cuentan ustedes para responder a la demanda que este país moderno, que está entrando a la OCDE, que es un país casi en vías de ser desarrollado. Con qué cuentan, qué necesitan, para ser esa organización de este siglo, no del siglo pasado. A lo menos con una organización municipal vital, eficiente, innovadora, que premie, que incentive, que pueda instalar mecanismos de carrera funcionaria, que pueda capacitar en lo que se requiere en la comuna o en la región y no en materias estándar que están en la oferta de los organismos capacitadores (planillas excel, computación, administración). Nosotros queremos más que eso, queremos planificación estratégica, queremos desarrollo, queremos organización moderna. Eso está de la mano del proyecto del 121.
Alcaldes, yo estoy defendiendo con alma, corazón y vida -junto al ministro del Interior, que lo van a tener aquí mañana hablando de este tema, junto con la Presidenta de la República, que lo mencionó esta mañana y que está comprometiendo tal cantidad de recursos como la que he señalado- este proyecto porque confío en ustedes. Me han escuchado los parlamentarios que aquí están, no aceptar nunca el juego de algún periodista, de algún vocero, no sé: `pero es que los alcaldes&', como con un dejo, como con una orientación, como diciendo por qué vamos a confiar. Confiamos en ustedes, son elegidos por la gente, son las autoridades de sus comunas y tienen el aval de haber ganado una elección democrática. Sí, ese aplauso es para ustedes. Entonces, yo tengo la convicción de que ustedes requieren tener, con las cautelas, con sus Concejos, con acuerdo a sus presupuestos, con acuerdo a la ley, dispuestos a ser auditados por la Contraloría en todo momento, requieren contar en plenitud con las atribuciones que les permita ser los líderes del desarrollo comunal.
De eso se trata, eso es la descentralización, eso es esta pequeña célula que está más cerca de la gente, el municipio. Por lo tanto, estamos a un paso de iniciar una discusión legislativa que por cierto va a enriquecer el proceso, va a enriquecer el proyecto, los queremos a todos adentro. Queremos que me ayuden a argumentar en contra de esa idea tan equivocada de que este proyecto sería un pretexto para echar gente. Que manera más prosaica, más pequeña de imaginarse la potencialidad de este proyecto de modernización municipal. Lo que queremos es contratar gente, preparar gente, tener las plantas que se requieren, eso es el 121. De modo, queridos alcaldes, que yo le pido a este Congreso solemne, a esta oportunidad en que están todos, que me apoyen con un voto político porque estamos en un momento muy trascendente de la discusión. Yo soy vocera de ustedes, el gobierno está al servicio de ustedes y de una manera bien patriótica, porque los alcaldes no son de un partido, son todos, y por eso hemos trabajado tan unidos y hemos argumentado tan unidos en el Congreso, en el Senado de la República, para llevar adelante estas ideas.
Yo quisiera cerrar mi intervención, aunque parezca curioso, porque es un momento como les decía hace un rato, para recordar como un hito, que estamos instalando mecanismos de compensación, que estamos haciendo modernización municipal en serio y que estamos aportando para el año 2009 del orden de 50 mil millones de pesos, si es que logramos conservar el aporte al Fondo Común, si echamos a andar el 121 y lo que hemos estimado por los costos de agenciamiento y los aportes que la Presidenta anunció hoy en la mañana.
El alcalde Rabindranath decía cuanto irá ingresando al sistema para llegar de aquí a 10 años a una meta de duplicar los ingresos de hoy día. Esto es una señal, vamos a estudiar con extrema atención las propuestas que hemos recibido, pero al menos para el año 2009 podemos decir "obras son amores" y entramos con los recursos significativos que estoy mencionando.
Yo debiera parar acá y decir este es el momento, el 26 de junio, de importantes anuncios, de cerrar un capítulo o abrirlo, cada vez que uno cierra abre otro capítulo y quiero irme por esa línea, de abrir, de mirar para adelante, porque hay desafíos que aún no hemos resuelto. Aquí empezamos a resolver cuestiones estructurales. Ustedes no se imaginan lo que cuesta cambiarle la mano a la inercia con la que está constituida nuestra administración y nuestra judicatura, por llamarla así. Ha sido difícil, ha sido largo, pero ha sido satisfactorio y hoy día podemos decir que empezamos a permitir que todos puedan mirar que las municipalidades chilenas son heterogéneas, que no son todas las mismas, que deben tener un trato diferenciado, por eso vamos a hablar de matriz de riesgo, por eso vamos a abrir puertas, para que los municipios con más capacidad fiscal puedan dar pasos más significativos en el manejo de sus ingresos.
Pero miremos al futuro. Yo quisiera, en este año de elecciones, en este año que es la fiesta de la democracia local, hacer un llamado, un modesto, un humilde llamado: las elecciones son un momento de debatir sobre el futuro, de discutir y confrontar proyectos e interpretaciones, de prometer, de jugársela, de exponerse, ustedes se exponen, ponen su cara frente a su gente para decir en esto creo, por esto lucho, esto es lo que he hecho, esto es lo que quiero hacer. Esta es la oportunidad de construir ese espacio de diálogo público, social, político, con altura de miras, de pensar en sus comunas, de pensar en el desarrollo, de interpelar a la región. Este polideportivo se pudo hacer porque aquí hay recursos locales, regionales, del FNDR regional y hay que agradecérselo al Consejo completo, y del Estado. Es la oportunidad de pensar cuales son los grandes desafíos, los grandes proyectos, los grandes temas.
Los municipios deben ser líderes del espacio de diálogo ciudadano en la comuna, del espacio donde con la gente se pueda combatir una época y una sociedad que nos conduce al individualismo, a la auto-protección y a cerrarnos en nosotros mismos. Eso es la globalización. A los que les va bien, suerte, y a los que les va mal se quedan solos. En este mundo global, competitivo, que nos impulsa al éxito y a la lucha y nos llena de incertidumbre, poder formar parte de un tejido social mínimamente denso que nos proteja, que nos permita estar juntos es un aporte a la construcción de país muy sustantivo.
Yo no veo ninguna otra parte donde eso se pueda hacer si no es en la comuna, no veo ningún otro líder que lo pueda encausar si no son los líderes locales. Trabajen con sus organizaciones, trabajen con su gente, simplemente para hacerles sentir a todos que son parte de un colectivo que se llama comuna, que se llama región, que se llama Chile. Para poder sentirnos más cerca, la democracia, el diálogo, la cercanía, la protección social se construye en la comuna y ustedes son, tienen el privilegio de ser, cabezas, líderes y autoridades de ese espacio, de esas comunas.
Muchas gracias.
Puerto Montt, 27 de junio de 2008.
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