| Nuria Cunill, Juan Fernández y Paula Pacheco. |  |
En la actividad de este jueves 3 se contó con la presencia de la Subsecretaria Claudia Serrano, de Gonzalo Delamaza, Director del Programa Ciudadanía y Gestión Pública de la Universidad de Los Lagos y de un conjunto de personas destacadas en la materia. La actividad a llevarse a cabo durante esta jornada es un Taller-Mesa redonda de Inicio del Estudio, cuyos objetivos son:
| Patricio Escobar (al centro) al abrir la sesión. |  |
Durante la ceremonia realizada esta mañana, la Subsecretaria Claudia Serrano señaló la que la descentralización era un tema de "poder y de voluntades políticas". "En ese entendido, en estos momentos hay voluntad de, al menos, dos personas claves: la Presidenta de la República y el Ministro del Interior" para asumir el desafío. Precisó que no "tenemos tiempo que perder" y que había voluntades descentralizadoras en el Programa de Gobierno y en la institucionalidad del país, por lo cual había que aprovechar el momento. Sin embargo, Serrano señaló que lo anterior no significaba que no existieran asperezas. "Las hay porque aunque hay una convicción centralista, hay también inercia".
Sin embargo, respecto del contexto del proceso descentralizador chileno, Claudia Serrano expresó que lo vivido desde la instalación de los Gobiernos Regionales era "notable". Mencionó por ejemplo, esfuerzos fundacionales como la Gestión Territorial Integrada. "La GTI significó instalar una mirada territorial de coordinación y significó un enorme logro porque antes lo sectorial, lo nacional y lo local no dialogaban en ningún campo, excepto en los Convenios de Programación que se llevaron a cabo durante el Gobierno de Eduardo Frei".
Serrano también se refirió a los dilemas, los desafíos y la actual agenda de descentralización.
| Subsecretaria Claudia Serrano. |  |
Gonzalo Delamaza se refirió, por su parte al objetivo general, hipótesis, fundamentos téorico-conceptuales, enfoque, alcances, líneas de trabajo, proyectos asociados y principales acciones de las líneas de trabajo del Estudio "Articulación y Actores para la Descentralización en Tres Regiones de Chile".
El equipo central de trabajo estará compuesto por los investigadores Nuria Cunill; Gonzalo Delamaza y Eugenio Lahera; los asistentes de investigación Daniella Gac y Sergio Avendaño; los consultores asociados Margarita Fernández y José Ignacio Porras.
El proyecto que se puso en marcha esta mañana trata sobre la Articulación y los Actores para la Descentralización en las regiones de Arica y Parinacota, Coquimbo y Los Lagos, fue contratado al Programa Ciudadanía y Gestión Pública, de la Universidad de Los Lagos por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo, SUBDERE.
El estudio investigará la interrelación entre las condiciones institucionales y políticas y las capacidades de articulación entre actores sociales y políticos para el avance de un nuevo ciclo de descentralización en Chile. Este nuevo ciclo supone el desarrollo -de acuerdo al Marco de Referencia contenido en las Bases Técnicas- de "un nuevo modelo conceptual y político de descentralización debidamente consensuado por los actores involucrados en el proceso".
| Gonzalo Delamaza y Claudia Serrano. |  |
Lo anterior involucra, a juicio de esta propuesta, de un adecuado conocimiento y modificación de los vínculos entre los actores, tanto en el ámbito subnacional como entre éstos y el nivel central. Esta propuesta de investigación tiene su principal fundamento en ese diagnóstico, pues identifica como variable crítica principal las capacidades de relacionamiento de los actores del proceso, tanto aquellas demostradas en la práctica, como las esperadas del avance del propio proceso de descentralización.
El estudio parte del supuesto de que la existencia de actores con capacidad de acción y propuesta, que establecen relaciones entre sí y con otros actores a nivel nacional, es fundamental para la profundización del proceso de descentralización. Ello en la medida en que son precisamente dichos actores quienes se encuentran en mejores condiciones para demandar mayores espacios de autonomía y articularse en pos del desarrollo. Este supuesto se sustenta en los siguientes fundamentos:
a) Un proceso de descentralización que involucra a los actores reales del territorio,requiere un conocimiento de estos que no se agota en el análisis de los marcos normativos e institucionales que rigen el ordenamiento jurídico político del país. Junto a éste requiere un enfoque, insuficientemente desarrollado hasta hoy, que permita identificar y conocer a los actores que pueden hacerse parte e impulsar el proceso. En una triple perspectiva: aquello que los actores han hecho (experiencia previa y aprendizaje), lo que quisieran hacer (proyectos y aspiraciones subjetivas) y lo que podrían hacer (capacidades y restricciones).
b) Es necesario comprender la dinámica de los actores en su mutua relación y no de modo aislado, pues es la articulación y concertación en función de metas concretas de descentralización (orientaciones y gestión), la columna vertebral de este proceso. Consideramos de especial relevancia el análisis de las dinámicas de relación entre actores estatales, políticos (principalmente partidos) y sociales (sociedad civil y sector privado empresarial) en territorios determinados.
c) Como se trata de pasar de una situación de "centralización" a una "descentralizada", es clave modificar la relación entre los actores regionales (normalmente subalternos) y los "centrales" (normalmente "dominantes"). Vale decir la dinámica del proceso involucra necesariamente a ambos polos de la relación. Esta relación también tiene un acumulado histórico de experiencias, un conjunto de expectativas y su propia inercia. Al mismo tiempo se desenvuelve en condiciones institucionales, sociales y políticas determinadas, que es necesario considerar.
d) Un proceso de reforma compromete voluntades de transformación externas a los actores (una tensión hacia el cambio), así como expectativas, experiencias y capacidades propias de los actores. En definitiva, rasgos de una "cultura regional" que pueden fortalecer o dificultar las propuestas de reforma. En la situación actual se produce una situación positiva, al coexistir una voluntad reformadora desde el gobierno, con demandas descentralizadoras de diverso orden. Pero es fundamental sustentar las propuestas en dichas características de lo que hemos llamado "cultura regional", de tal modo de hacer posible una transformación efectivamente consensuada con los actores. PRENSA SUBDERE - MINISTERIO DEL INTERIOR. 030708.
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