 | Vidal dijo que el Gobierno sigue abierto al diálogo con esta provincia.
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No tuvo pelos en la lengua. En la inauguración del seminario "Los nuevos desafíos de la regionalización" organizado por la Fundación Frei, el ministro del Interior, Francisco Vidal, dijo con todas sus letras que el proyecto de la nueva "Región de Los Ríos" se enviará en octubre al Congreso, y que el Gobierno sigue abierto al diálogo con esta provincia, pero a partir del compromiso de campaña que tiene el Presidente Ricardo Lagos con Valdivia.
Así de claro fue, y pese a ello sacó aplausos osorninos. Luego volvió a su asiento, al lado del gobernador Jaime Bertín y el senador Eduardo Frei, para recibir sorpresivamente en sus manos -de parte de su equipo de prensa que lo acompañaba- la edición de ayer de El Diario Austral, impresa y lo que apareció en internet. Quizás allí el ministro Vidal recién dimensionó lo que acababa de plantear, una postura radical del Ejecutivo que primero esbozó en la zona la subsecretaria de Desarrollo Regional, Adriana Delpiano, y que sigue siendo resistida entre los osorninos, sobre todo por cómo se plantea. "O se suman o se quedan... y ahora", pareciera decir esta ambigua invitación que, por lo demás, y por la premura, pareciera que seguirá perfeccionándose en el Congreso porque hasta ahora no hay nada elaborado.
¿DIALOGAR?
Y eso de "dialogar" con Osorno a partir del compromiso de Lagos con los del Calle Calle genera que esta provincia participe de "chico a grande" en el tema, algo cuestionado por las fuerzas vivas locales y por toda la región, por supuesto, con excepción de Valdivia. Con las palabras de Vidal también se entierran las posibilidades de que Osorno pueda siquiera aspirar a ser capital de este nuevo orden administrativo, impulsado tras la aprobación de las reformas constitucionales, y hasta lo planteado por el propio senador anfitrión, Eduardo Frei, de fortalecer un proyecto con ambas provincias vecinas y a partir de un nuevo modelo de gestión, piloto en todo el país.
Según dijo luego el ex Presidente de la República, y ahora candidato a senador por la Décima Región Norte, un proyecto que involucre sólo a la provincia valdiviana "resulta débil" (ver nota página 9), pero eso pareciera ser lo que, en definitiva, enviará el Gobierno a la Cámara Alta.
Ayer, tras su intervención, Vidal dio silenciosa lectura a El Diario Austral de Osorno, y en su asiento, dimensionó que la nueva regionalización no es un tema tan simple de abordar con los osorninos, al generarse "ruidos" más que mayúsculos no sólo aquí, sino también en las provincias de Llanquihue -que no quiere una nueva división- y Chiloé, que reclama su legítimo derecho de ser región por su condición especial de isla.
"La disposición del Gobierno es la de ingresar un proyecto de ley con el mayor acuerdo posible a partir del cumplimiento del compromiso del Presidente Ricardo Lagos del año 1999", recordó el ministro Vidal en su discurso, contradiciéndose de inmediato al señalar luego que el Ejecutivo le imprimirá "prudencia" al abordar la iniciativa. Contradicción, porque se habla de un ya añejo compromiso con intereses electorales con los del Calle Calle, pero que obliga a movilizarse en dos meses a toda una provincia osornina, que entre agosto y octubre busca definir una postura de desarrollo futuro, sin siquiera conocer qué pretende el Ejecutivo.
SIN IMPONER
Ello, pese que Vidal insistió literalmente en su ponencia, que "aquí no queremos imponer nada", planteando la existencia de 2 caminos: el ingreso de un proyecto de ley con el mayor acuerdo posible, o una iniciativa legal que se perfeccione en el debate parlamentario.
"Pero mi responsabilidad frente a ustedes, entendiendo que expresan cierta orientación frente a la creación de una nueva región, es usar todos los instrumentos de diálogos y que éstos sean lo más constructivo, respetándonos entre todos en una tarea que es compleja, porque tiene su propia historia", dijo.
En su discurso, Vidal insistió en que aún no hay una fecha definida para el ingreso de este trámite en el Congreso, pero que probablemente se hará después de las Fiestas Patrias y del receso parlamentario que retoma sus funciones el 2 de octubre.
Pese a que resta sólo un mes para que se envíe el proyecto, Vidal insistió en la necesidad de diálogo en esta ciudad; posteriormente, y sin quedarse a escuchar los planteamientos de las fuerzas vivas de Osorno -sólo atendió a la prensa-, regresó a Santiago. ¿Y el diálogo?
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